La pedagogía Montessori: los principios claves

¿Qué es la pedagogía Montessori? ¿Cuáles son sus beneficios y características principales? ¿Cómo aplicar esta pedagogía en casa o para el aprendizaje de idiomas en los niños?

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child building an four boxes
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Desde hace algunos años, la palabra Montessori está en todas partes: en los colegios, en las redes sociales, en las secciones de juguetes… Pero detrás de esta tendencia hay una verdadera filosofía educativa, con más de un siglo de historia, que sigue siendo plenamente actual.

La pedagogía Montessori está dirigida a todos los niños y sitúa su desarrollo global en el centro. Se basa en la observación, la autonomía y el respeto del ritmo de cada uno.

Anteriormente publicamos un artículo sobre Maria Montessori, la mujer que, hace más de 100 años, desarrolló esta pedagogía tan vigente hoy en día.

En este nuevo artículo descubrirás precisamente sus orígenes, principios, beneficios y algunos mitos en torno a esta metodología, además de algunas ideas para aplicarla en casa.

¡Buena lectura!

1. ¿Quién fue Maria Montessori?

Maria Montessori (1870-1952) fue una médica y pedagoga italiana, una de las primeras mujeres en obtener un título de medicina en Italia.
A través de sus observaciones en hospitales y escuelas, comprendió que los niños aprenden mejor cuando son activos y participan en sus descubrimientos, en lugar de ser receptores pasivos de la enseñanza.

En 1907 abrió la primera Casa dei Bambini en Roma, un lugar donde el entorno, el material y la actitud del adulto estaban pensados para favorecer el desarrollo natural del niño.

Hemos preparado un artículo completo para conocer mejor quién fue Maria Montessori.

2. Los principios clave de la pedagogía Montessori

2.1. La autonomía

El niño es animado a hacer por sí mismo lo que puede: abotonarse la camisa, servirse agua, elegir una actividad…
La idea no es dejarlo “sin ayuda”, sino darle las herramientas para tener éxito por sí solo. El adulto muestra cómo hacerlo y pone a disposición material adaptado a su desarrollo psíquico, social y motor.

2.2. El papel del adulto

El adulto es un guía: observa, acompaña y propone, sin dirigir constantemente.
Por ejemplo, en un ambiente Montessori, el niño elige su actividad y la repite durante varios minutos, porque la repetición consolida el aprendizaje. El adulto selecciona de antemano actividades adaptadas al desarrollo del niño y a sus periodos sensibles, y luego muestra en silencio cómo realizarlas, repitiendo la demostración si es necesario.

2.3. El respeto al ritmo del niño

Cada niño se desarrolla de manera diferente: algunos caminan pronto, otros hablan más tarde… El método Montessori se adapta a este ritmo, en lugar de forzar un aprendizaje prematuro. Las actividades individuales permiten personalizar al máximo el proceso de aprendizaje.

2.4. El ambiente preparado

La clase o la casa está organizada para que todo sea accesible: muebles a la altura del niño, material ordenado por tipo de actividad y etapas de desarrollo, espacios tranquilos para concentrarse.
El material es bello y real: objetos de la vida cotidiana adaptados a su tamaño (vajilla de vidrio, pequeñas herramientas de jardinería…).

2.5. El aprendizaje por la experiencia

Los niños manipulan material concreto antes de pasar a la abstracción. Por ejemplo, contar con perlas antes de escribir los números. La sensorialidad es central, ya que permite comprender progresivamente conceptos abstractos.

3. Los beneficios de la pedagogía Montessori

  • Confianza en sí mismo: el niño toma conciencia de sus capacidades.

  • Mejor concentración: las actividades elegidas captan su atención durante más tiempo.

  • Responsabilidad: ordenar su material, cuidar su entorno…

  • Apertura al mundo: material sensorial, descubrimiento de culturas, respeto por los demás.

4. Ideas equivocadas sobre Montessori

Hemos escrito un artículo completo sobre los mitos y las ideas falsas sobre la pedagogía Montessori, pero las más conocidas son:

  • “No hay reglas” – Falso: existe un marco claro basado en el respeto mutuo y la concentración.

  • “Es solo material caro” – Falso: muchas actividades se pueden hacer con material reciclado (cajas de huevos, arena, pequeños objetos…).

  • “Es solo para niños tranquilos” – Falso: el método también ayuda a los niños muy activos a canalizar su energía.

5. Montessori en casa: ¿por dónde empezar?

  • Organizar un rincón accesible: mesa pequeña, estanterías bajas, cestas.

  • Proponer actividades que desarrollen la pinza: trasvasar, clasificar, doblar, recortar.

  • Fomentar la participación en las tareas diarias: cocina, jardinería, limpieza ligera.

  • Observar antes de intervenir: a veces el niño solo necesita tiempo para encontrar su solución.

6. Montessori y el aprendizaje de idiomas

El método se adapta perfectamente al aprendizaje del inglés o del francés.
Las actividades sensoriales y el material concreto permiten aprender vocabulario en contexto, con gestos, objetos y situaciones reales. En Kidioma utilizamos este enfoque para que la adquisición de un idioma sea viva y natural.
Por ejemplo, con las letras rugosas, los niños manipulan las letras, juegan con ellas y memorizan de forma duradera los sonidos y el alfabeto francés, aunque esto pueda resultar complejo para niños españoles.

Conclusión

La pedagogía Montessori no es una “moda educativa”, sino una verdadera filosofía centrada en el niño. Puede aplicarse tanto en la escuela como en casa, con o sin material costoso.
Al adoptarla, aunque sea en pequeños pasos, ofreces a tu hijo un entorno que respeta su ritmo, estimula su curiosidad y refuerza su confianza en sí mismo.